InicioSocialesFarmacias#AhoraArchivoHoróscoposBúsquedaRadiosLAD.fmCampanaINFO
  Rumbo al 40 AniversarioIr a la edicion del dia
DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA
CAMPANA, BS. AS., ARGENTINA
domingo, 23/jul/2017 - 15:51
Edición Digital
16 ºC
Cubierto
Locales Política y EconomíaLocales Info GeneralLocales PolicialesLocales EspectáculosNacionales
Google+
La Auténtica Defensa. Edición del domingo, 16/jul/2017.
El doble fracaso de abandonar una dieta
Por Dr. Fernando Valdivia



Reducir tamaño del TextoAumentar tamaño del Texto



Fernando Valdivia

Como vengo afirmando en esta columna, ya hay suficiente evidencia que muestra que las las dietas no funcionan más allá de un corto período inicial, que oscila generalmente entre 3 y 4 meses. Después de ese momento, cuesta sostener cualquier tipo de dieta. Cuánto más estricta y exigente, peores serán los resultados. Está comprobado que la privación de calorías -el punto más básico en que se concentran todas las dietas- genera reajustes en el cerebro, ya que esa situación de carencia es reconocida como una alerta (una situación de estrés) y el organismo recibe la orden de comenzar a funcionar en "modo ahorro". Este estrés sufrido genera los condicionamientos fisiológicos necesarios para que se produzca el conocido "efecto rebote". Entonces no solo se recupera el peso perdido por causa de la dieta, sino que el organismo, para protegerse de lo que puede acontecer a futuro, "se pone" unos kilos de más. Por si acaso.

El segundo fracaso

Pero hay un segundo fracaso en el hecho de hacer abandono de una dieta, a veces menos evidente pero no por ello de menor importancia. Y tiene que ver con el efecto desmoralizante de vivir una verdadera experiencia de fracaso.

Aunque la psicología nos ha dicho mucho sobre el paradójico placer inconsciente que implica toparse varias veces con la misma piedra, es igualmente llamativo para nuestra razón consciente el enorme golpe a la autoestima que se ocasiona. Haber emprendido un camino que en principio alienta y permite ver resultados positivos, para luego "caer en desgracia" es vivido como una experiencia de fracaso de las que no suman otra cosa que kilos de peso y una baja en la autoestima.

El fracaso, que en otras áreas de la vida es interpretado como el punto de partida para la obtención de aprendizajes que nos permitan crecer, no es lo que ocurre con el fracaso con las dietas. En estos casos, el abandono de una dieta implica, además de la baja instantánea de la autoestima, un desorden en varios procesos hormonales, involucrando incluso a neurotransmisores, que hacen que rápidamente se impongan los mecanismos del "rebote". La persona que fracasa se siente débil e incapaz, debiendo exponerse también como un "fracasado" ante las terceras personas con las que compartió la emoción de haber iniciado un camino de cambio. Es común que una persona que inicia una dieta se muestre absolutamente convencido y hasta se transforme en un "evangelizador" de la dieta que decidió emprender. Como vimos en alguna entrada anterior, las dietas tienen una estructura y dinámica de funcionamiento de tipo "religioso".

Entonces, se trata de un fracaso con uno mismo pero también de un fracaso respecto de todos los que habían depositado expectativas. Por otro lado, también es un fracaso respecto de la "causa" y el cometido que esa "religión" (dieta) impone socialmente. No importa si es la dieta de un Gurú que salió en la revista de moda o si es la que prescribió un profesional de la nutrición a su "paciente".

Finalmente, se ha observado una muy elevada correlación entre los momentos en que una dieta se torna insostenible y es abandonada por la persona con la emergencia de cuadros clínicos incluso más severos que la mera sensación de fracaso, como son los casos de algunas depresiones, muchas de las cuales terminan requiriendo de tratamientos por parte de profesionales de la psiquiatría. La intersección entre alimentación y salud mental es un campo poco explorado hasta estos días, pero sin dudas será uno de los que mayores avances mostrará en los próximos años.

Las dietas como religiones posmodernas

Resulta muy complejo pretender establecer una causa única que explique que alguien que fracasó con una dieta empiece con otra, sabiéndose a ciencia cierta que en más del 95% de los casos volverá a fallar. Seguramente una combinación de pensamiento mágico e influencias mediáticas debe haber en este combo de decisiones autodestructivas. Pero lo cierto es que también hay gente que juega plenos al cero en la ruleta como única modalidad de apuesta. Aferrarse a alguna esperanza, aunque ésta sea mínima en sus probabilidades, es parte del modo en que los humanos enmarcamos a los procesos de incertidumbre existencial.

Personalmente, me resulta aún más llamativo que este fracaso generalizado aún no haya podido generar una crisis en la propia industria de las dietas. Porque es como saber que todos los autos salidos de una línea de montaje industrial nunca van a poder encender el motor y aún así la gente se agolpe en los concesionarios para comprarlos. No conozco, sinceramente, otro caso en el que una industria muestre tales evidencias de su inutilidad y aún así mantenga tasas de adopción crecientes cada año.

Quizás deberíamos cuidar de nuestros cuerpos porque los apreciamos y valoramos, en lugar de hacerlo condicionados por modas, o por el miedo a la enfermedad y la muerte.

Dr. Fernando Valdivia / Email: fv@fernandovaldivia.com / Sitio Web: www.fernandovaldivia.com



 

El doble fracaso de abandonar una dieta
Por Dr. Fernando Valdivia
Click en el botón para publicar una interacción con la noticia:






COMUNIDAD LAD:
#Ahora
@LADdigital
#CampaBA
#VillaDalmine
ECOSISTEMA LAD:
LAD.fm
CampanaINFO.com
Sociales de LAD
Radios locales
WEBS AMIGAS:
Clasificados Campana
Publicidad Local
Semanario del Pescador
Pregón Agropecuario
CIUDAD CAMPANA:
Campana.gov.ar
@CampanaGov
Listas Twitter
Portal de Campana
 
Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel./Fax: 03489-423631 - E-mail: info@laautenticadefensa.net