InicioSocialesFarmacias#AhoraArchivoHoróscoposBúsquedaRadiosHCDLAD.fmCampanaINFO
  Ir a la edicion del dia
DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA
CAMPANA, BS. AS., ARGENTINA
miércoles, 19/feb/2020 - 17:18
Edición Digital
27 ºC
Muy nuboso
Locales Política y EconomíaLocales Info GeneralLocales PolicialesLocales EspectáculosNacionales
Twitter Facebook
La Auténtica Defensa. Edición del domingo, 23/dic/2018.

Click
Por Santiago Tomás Mengual




Reducir tamaño del TextoAumentar tamaño del Texto

Sergio Domínguez nos cuenta como pasó de trabajar en turno rotativos en fábrica a encontrar un nuevo punto de equilibrio en su vida: la elaboración de cerveza artesanal.

Nos sentamos en la mesa, me dispongo a cortar el queso que traje mientras Agustín Valcarcel (23), amigo en común entre Sergio Domínguez (39) y yo, habla sobre su semana en el trabajo. Sergio está en la cámara de frío preparando los vasos para hacernos degustar muestras de sus últimas tandas de producción. Brindamos, comemos, reímos. Conectamos.

Tal vez este es un ritual que se repite hace miles de años, reflexiono. Dicen los que saben que la elaboración de cerveza se remonta a los principios de los asentamientos sedentarios, hace 6 mil años en las regiones de los ríos Tigris y Eufrates. Tablillas de arcilla rememoran como por casualidad que los sumerios dieron con un fermento producido a partir del cereal que contenía alcohol. La cerveza nos acompaña hace mucho más tiempo del que pensamos y su historia va en paralelo con la historia de nuestra humanidad. Sergio lo tiene más que presente: la cerveza representa en su vida un antes y un después.

REINVENTARSE

Después de estar años metido en la fábrica trabajando en horarios rotativos había llegado a un punto de saturación. Su vida necesitaba un cambio de rumbo, un nuevo comienzo. Se fue a Córdoba en plan de éxodo espiritual, buscaba bajar algunos cambios y reordenar su vida.

El destino fue San Marcos Sierra, un pueblo entre valles y arroyos con microclima donde todos se conocen entre todos y el ritmo de vida es totalmente diferente al de una ciudad industrial del norte de Buenos Aires como Campana: "En Córdoba hubo un click. Me permitió encontrarme a mí mismo, empezar a conectar con algo como lo es la cerveza. Antes del viaje nunca había pensado en hacer eso".

Empezó a meditar, trabajar la tierra, tener conciencia del cuidado del agua. Un maestro cervecero que vivía en el pueblo comenzó a mostrarle los secretos de la cerveza y así Sergio encontró lo que se volvería el centro de gravedad de su vida, el punto donde todo confluye. Cursos auspiciados por el CONICET y primeras cocciones caseras terminaros de dar el impulso: "El mal de los productores caseros es que tenemos el producto y no sabemos que hacer. Lo vendemos para poder recuperar y comprar la materia prima. Estamos en plan de aprendizaje pero cuando pasas a otro nivel te das cuenta que eso esta mal".

Fue un viaje al sur el que lo consolidó en el camino de la cerveza, llenándolo de data pero por sobre todo dándole conciencia del significado de la elaboración: "Tuve la oportunidad de hacer la ruta de la cerveza al sur donde conocí maestros cerveceros que me pasaron mucha información. Cuando volví decidí hacer cerveza en serio, armar un mundo mío por medio de la cerveza artesanal. Llegó un momento que me tocó la dignidad, ya no podía vender un producto que no estaba a la altura y estuve cerca de un año sin producir, aprendiendo" y recuerda: "Llegué a Colonia Suiza (Bariloche) y conocí a Bruno Ferrari, maestro cervecero. Me dijo que todos teníamos acceso a lo mismo y que si alguien hacía una cerveza de mala calidad es porque quería. Algo que me quedó en la cabeza es que cuando llegué una de las fábricas más grandes de cerveza artesanal estaba tirando toda la producción porque no cumplía con el nivel de calidad. Las opciones están, depende del productor y el consumidor".

Córdoba tenía un techo. San Marcos se había convertido en su nueva casa pero su dependencia del turismo a veces esquivo y problemas como la falta de servicios básicos y la escasez de agua fueron el causal de que Sergio quiera volver a Buenos Aires a desarrollar "Henia", la marca que había fundado en el valle: "La semana pasada fui a La Cumbre a hacer una asesoría para estar a punto con la temporada. Mentira que la temporada son 90 días, son sólo 30 días furiosos. Volví de Córdoba por eso, allá había que especular con ese mes y con algún que otro feriado. El agua es cara, acá la desperdiciamos y allá muchas veces hay que comprarla por consumo humano". No es tan ajeno a la realidad de la ciudad, en Campana todos sospechamos que el agua corriente no es apta para consumo humano.

Volvió con ganas de enseñar lo que aprendió, hacer que la cerveza local pase a un nuevo nivel: "Soy un convencido de que si aprendes algo y después no lo trasmitís, entonces no aprendiste nada. Muchos pasaron horas enseñándome. Sería un desagradecido de su esfuerzo y dedicación". Tiene muchos proyectos, pero sabe que para que se produzca mejor cerveza, la gente tiene que primero educar su paladar: "Quiero hacer talleres de análisis sensorial de cerveza. Todo el mundo quiere aprender a hacerla pero pocos quieren aprender a tomarla".

Es optimista con el futuro. Aunque en la proliferación de cervezas artesanales aparezcan productos de baja calidad, la amplia gama de opciones significa un salto exponencial en comparación con la realidad de hace unos 10 años: "Me acuerdo que de chico mi viejo me mandaba a la despensa a comprar vino y sólo había dos opciones, tinto y blanco. Hoy tenes de todo y así la gente refinó su paladar, se reeducó. En algún momento va a pasar lo mismo con la cerveza".

SUEÑO

La caída en el consumo y el pronóstico oscuro para el futuro cercano son panorama desalentador para seguir expandiéndose. Sin embargo, Sergio lo ve como una oportunidad para destacar y poder sobresalir de la media: "Quiero hacer cervezas más extremas y que coticen mejor. Soy un convencido de que menos es más". Además de productor es catador profesional y asesor de cervecerías. Lo llaman de todo el país para que pruebe los productos y controle el proceso de producción: "Hay que estar encima de la cerveza, en su proceso es un ser vivo y hay que controlar todas las variables para que se desarrolle de la mejor manera. Tal vez te fuiste 20 minutos a fumar un pucho y perdiste todo".

"Se puede hacer en tu casa una tirada excelente aunque estés limitado con las herramientas pero hay que tener mucho conocimiento. Costo, tiempo, experiencia y calidad hacen al producto" afirma y reflexiona: "El alcohol malo produce dolor de cabeza, mal estar estomacal. Con la cerveza podemos evitar eso sin pasteurizar. Las industriales pausterizan e igual generan eso. Imagináte la calidad de sus productos. Cuando las cosas son un negocio sólo se prioriza la ganancia".

Sergio encontró en la cerveza un oficio al que dedicarle su energía, un producto que trabaja con sus propias manos y que al terminarlo siente orgullo. Por eso piensa seguir aprendiendo y trasmitiendo: "Siento pura pasión cuando hago cerveza, libertad". Su sueño es convertirse en maestro cervecero pero sabe que ese título no se consigue en ninguna universidad: "Vos vas a la escuela de cocina y te recibís de profesional, no de chef. Eso sólo te lo da la vida".



“Siento pura pasión cuando hago cerveza, libertad", asegura Sergio Domínguez. Brindamos por eso.

 

Click
Por Santiago Tomás Mengual
Click en el botón para publicar una interacción con la noticia:

Te puede interesar





COMUNIDAD LAD:
#Ahora
@LADdigital
#CampaBA
#VillaDalmine
ECOSISTEMA LAD:
LAD.fm
CampanaINFO.com
Radios locales
Sociales de LAD
WEBS AMIGAS:
Fabiana Daversa
Clasificados Campana
Publicidad Local
Semanario del Pescador
CIUDAD CAMPANA:
Campana.gov.ar
@CampanaGov
Listas Twitter
Portal de Campana
 
Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-423631 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-