InicioSocialesFarmacias#AhoraArchivoHoróscoposBúsquedaRadiosHCDLAD.fmCampanaINFO
  Ir a la edicion del dia
DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA
CAMPANA, BS. AS., ARGENTINA
domingo, 18/ago/2019 - 12:38
Edición Digital
11 ºC
Despejado
Locales Política y EconomíaLocales Info GeneralLocales PolicialesLocales EspectáculosNacionales
Twitter Facebook
La Auténtica Defensa. Edición del miércoles, 12/jun/2019.
Te hago el cuento:
De la literatura al periodismo y viceversa
Por Marisa Mansilla



Reducir tamaño del TextoAumentar tamaño del Texto



Marisa Mansilla

La conmemoración del Día del Periodista el pasado viernes nos lleva en primer lugar al siglo XIX y a la figura de Mariano Moreno. Pero si no queremos forzar tanto la memoria, y nos ubicamos concretamente en la segunda mitad del siglo XX, se alza la figura de Rodolfo Walsh y su incansable tarea en el marco del periodismo de investigación; así como hoy podríamos reconocer en esa línea a Horacio Verbitsky, Raúl Kollman, Stella Calloni y otros.

Volviendo a Walsh, nació el 27 de marzo de 1927 en Choele Choel junto al río Colorado. Pero el devenir de la vida familiar lo llevó a un internado de monjas para hijos de irlandeses pobres y huérfanos muy cerca de aquí, en Capilla del Señor, y luego al Instituto Faghi de Moreno, que serán los ambientes de sus magníficos cuentos de irlandeses.

Prácticamente se inició en el periodismo como notero paralelamente al momento en que comienza a publicar su obra literaria (cuentos sobre la infancia y policiales) en diversos medios de Buenos Aires y La Plata.

En junio de 1956 se produjo un levantamiento militar contra el gobierno de facto de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas de la autodenominada "Revolución Libertadora" (sabemos ya que más pertinente es el adjetivo "fusiladora") que había derrocado a Juan Domingo Perón en septiembre de 1955.

El levantamiento militar del general Juan José Valle, apoyado por el general Raúl Tanco, fue reprimido durante la madrugada entre el 9 y el 10 de junio de 1956 y en el Prólogo de "Operación Masacre" Walsh narra cómo, circunstancial e inesperadamente, participa de los tiroteos de la revolución de Valle y cómo los hechos ocurridos en la puerta de su casa y la confesión de un sobreviviente cambian su vida, su escritura y hasta su pertenencia política.

"Tampoco olvido que, pegado a la persiana, oí morir a un conscripto en la calle y ese hombre no dijo: "Viva la patria", sino que dijo: "No me dejen morir solo, hijos de puta". Después no quiero recordar más, ni la voz del locutor en la madrugada anunciando que dieciocho civiles han sido ejecutados en Lanús, ni la ola de sangre que anega el país hasta la muerte de Valle. Tengo demasiado para una sola noche. Valle no me interesa. Perón no me interesa, la revolución no me interesa. ¿Puedo volver al ajedrez? Puedo. Al ajedrez y a la literatura fantástica que leo, a los cuentos policiales que escribo, a la novela "seria" que planeo dentro de algunos años, y a otras cosas que hago para ganarme la vida y que llamo periodismo, aunque no es periodismo. La violencia me ha salpicado las paredes, en las ventanas hay agujeros de balas, he visto un coche agujereado y adentro un hombre con los sesos al aire, pero es solamente el azar lo que me ha puesto eso ante los ojos. Pudo ocurrir a cien kilómetros, pudo ocurrir cuando yo no estaba. Seis meses más tarde, una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice : -Hay un fusilado que vive."

A fines de 1956 y hasta abril de 1958 publica las notas que darán origen a esta novela de "no ficción" o testimonial – un nuevo género discursivo – en que los hechos narrados han ocurrido en la realidad constatable, histórica y Walsh, en ese momento un hombre muy joven de treinta años, se siente urgido por develar y hacer público lo poco que se sabía y lo mucho que se ocultaba y silenciaba de los fusilamientos de José León Suárez.

Su novela tiene entonces esa doble o triple escritura que amalgama lo literario, lo periodístico y lo político sin que haya entre estos aspectos límites precisos. La novela está segmentada en tres partes: "Las personas" que hace referencia a los personajes de condición y viviendas, barrios humildes y obreros conocedores y comprometidos o no con la revolución de Valle que no logran escapar de la terrible noche de los fusilamientos; "Los Hechos" que narra su traslado a la comisaría de San Martín, luego al basural de José León Suárez y su fusilamiento del que algunos logran salvar sus vidas; y "La Evidencia" que reproduce el expediente formado por la denuncia de Juan Carlos Livraga, la declaración de los implicados víctimas y victimarios y el fallo final, a lo que se le suma el "Apéndice" sobre la filmación de la película "Operación masacre" de Jorge Cedrón de 1971.

En junio de 2009, Hernán Ronsino (que estuvo este 7 de junio en la librería "Juanele" de Zárate junto a Jorge Consiglio, presentando sus más recientes libros) publicó su novela "Glaxo" con el siguiente epígrafe o acápite: "Fulmínea brota la orden. - ¡Dale a ese, que todavía respira! Oye tres explosiones a quemarropa. Con la primera brota un surtidor de polvo junto a su cabeza. Luego siente un dolor lacerante en la cara y la boca se le llena de sangre. Los vigilantes no se agachan a comprobar su muerte. Les basta ver ese rostro partido y ensangrentado. Y se van creyendo que le han dado el tiro de gracia. Rodolfo Walsh, Operación Masacre".

Ronsino nació en 1975 en Chivilcoy es sociólogo y ya ha publicado libros de relatos "Te vomitaré de mi boca" y su primer novela "La descomposición". Tiene 34 años en el momento de publicación de su segunda novela, "Glaxo", y no lo apremia la urgencia periodística de develar ningún hecho trágico, lo suyo es en este momento la creación literaria.

Entonces, ¿porqué "Glaxo"?¿por qué el epígrafe de Walsh? El lector tendrá que recorrer sin prisa su breve (pero plena de sentidos condensados) novela de sólo 92 páginas. Está dividida en cuatro partes: "Vardemann Octubre de 1973", "Bicho Souza Diciembre de 1984" , "Miguelito Barrios Julio de 1966", y "Folcada Diciembre de 1959". No hay un único narrador con un punto de vista solidario al de los fusilados, aquí cada uno tiene su historia aparentemente alejada de esos hechos y forma parte de una constelación de personajes que se inicia en la novela anterior de Ronsino.

Son historias de hombres y mujeres de pueblos de la provincia de Buenos Aires donde la gente, sus trabajos, los negocios, la fábrica Glaxo y la vida misma parece desarrollarse con una morosidad inquebrantable y anodina, como en un universo paralelo adonde no llegan las balas de los fusiladores a los fusilados, pero la "Operación masacre" de 1956 los alcanza y también transforma sus vidas.

Con una narrativa austera, muy lograda, redondita, Ronsino toma el guante que dejó Walsh y devuelve lo periodístico de "Operación masacre" a la literatura con la maestría que exhibe "Glaxo". Lectores: a no perderse estas dos novelas que son testimonio de época, de escritura, de periodismo de investigación y de literatura.


Walsh y Ronsino. La dictadura de Aramburu como escenario.


Marisa Mansilla/ Taller Álgebra y Fuego / marisamansilla2000@yahoo.com.ar


 

Te hago el cuento:
De la literatura al periodismo y viceversa
Por Marisa Mansilla
Click en el botón para publicar una interacción con la noticia:






COMUNIDAD LAD:
#Ahora
@LADdigital
#CampaBA
#VillaDalmine
ECOSISTEMA LAD:
LAD.fm
CampanaINFO.com
Radios locales
Sociales de LAD
WEBS AMIGAS:
Fabiana Daversa
Clasificados Campana
Publicidad Local
Semanario del Pescador
CIUDAD CAMPANA:
Campana.gov.ar
@CampanaGov
Listas Twitter
Portal de Campana
 
Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-423631 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-