InicioSocialesFarmacias#AhoraArchivoHoróscoposBúsquedaUltimos VideosHCDLAD.fmCampanaINFO
  Ir a la edicion del dia
DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA
CAMPANA, BS. AS., ARGENTINA
miércoles, 28/oct/2020 - 23:22
Edición Digital
Locales Política y EconomíaLocales Info GeneralLocales PolicialesLocales EspectáculosNacionales
Twitter Facebook
La Auténtica Defensa. Edición del sábado, 26/dic/2015.

Se va un 2015 cargado de conflictos laborales




Reducir tamaño del TextoAumentar tamaño del Texto

Metalúrgicos, petroquímicos y estatales han tenido un año para el olvido. La caída del precio del barril de crudo ha golpeado fuerte en Tenaris. El fin de prebendas estatales prácticamente paralizó Rhasa. En la Municipalidad, el cambio de gobierno generó un duro enfrentamiento entre el sindicato y la nueva conducción política.

En materia laboral este 2015 deja pocas cosas que celebrar. En el último tiempo Campana, ciudad industrial por excelencia, comenzó a sentir los efectos de la crisis petrolera mundial, la caída de la actividad económica interna y las dificultades de financiación del Estado local, lo que desató despidos y suspensiones que pusieron en vilo -y continúan haciéndolo- a cientos de trabajadores campa-nenses y sus familias.

Los conflictos no distinguieron entre pymes y multinacionales: el desplome de precios, el recorte de inversiones y la necesidad de abaratar costos se extendieron como un tumor fuera de control. El sector siderúrgico y petroquímico fue el más afectado: desde el amanecer del año se produjeron envíos de telegramas y amenazas de cierre definitivo.

Siderca, el mayor motor económico de nuestra comunidad, agotó su ciclo de expansión arrastrando con ella a empleados y proveedores. En Rhasa, hubo despidos por el fin de contratos estatales y prebendas oficiales, mientras que Quipro estuvo a punto de cesar actividades acusando la presión salarial y la falta de competitividad. Cabot, por su parte, acumuló casi veinte despidos en estos doce meses.

El empleo estatal no se mantuvo al margen y también atravesó momentos de incertidumbre. Como en una empresa que cambia de dueños, la asunción de una nueva gestión municipal pobló de nubarrones el horizonte de los municipales, que a fuerza de la aprobación del Nuevo Convenio Colectivo de Trabajo lograron mejorar sus paupérrimas condiciones laborales.

A continuación, un recuento de los principales conflictos de trabajo que estallaron a lo largo de 2015:

Rhasa y el fin de las prebendas

En abril, dentro de la empresa petrolera de refinación y almacenaje empezó a circular el rumor de que 40 trabajadores iban a ser echados. Los directivos explicaron que se debía a la finalización del contrato con la estatal ENARSA, cliente casi exclusivo de la planta de Campana.

Habiendo iniciado con la expulsión de todas las compañías contratistas, el recorte se hizo efectivo con la desvinculación de treinta trabajadores dentro y fuera de convenio sindical, estando incluso en vigencia la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo Nacional.

Gremio y despedidos reclamaron cortando la avenida Larrabure. Exigían la reincorporación de al menos quince petroleros, ya que desde su visión Rhasa no podía seguir operando con la plantilla remanente. Además, rechazaban la apelación de la empresa al artículo 247 de la Ley de Contrato Laboral, que ampara indemnizaciones al 50% si se demuestra motivos de "causa mayor" en las desvinculaciones.

Finalmente, se acordaron compensaciones del 80% aunque solo se logró la recontratación de dos delegados sindicales, dentro de unas instalaciones 70% abajo de su capacidad y con apenas 17 de sus 170 millones de litros de almacenaje ocupados.

En este contexto terminal, Rutilex Hidrocarburos Argentinos S.A. depararía otra lamentable noticia: en agosto, un operario de 61 años murió cuando circulaba entre dos camiones chatarreros, lo que ensombreció todavía más las ya cuestionadas calidad y seguridad de las operaciones dentro de Rhasa.

Quipro, cierre y protesta

Fue "de un saque": la pyme de servicios industriales despidió a casi todo su personal y se presentó a convocatoria de acreedores. Allegados a la cúpula de la empresa señalaron los paros generalizados por el conflicto en TFL, la falta de un certificado de SEDRONAR para comercializar determinados materiales y los altos niveles de ingresos percibidos por los agremiados, como los motivos que provocaba una gran pérdida de competitividad.

El Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate-Campana denunció el "vaciamiento" de la empresa y realizó bloqueos en las instalaciones de Santa María de Oro y Sívori.

Quipro cerró sus puertas durante algunos días, pero a fines de abril acató la conciliación obligatoria y reabrió, permitiendo el ingreso de los ocho trabajadores con telegramas de despido.

En los meses anteriores, el sector había atravesado por fuertes turbulencias también en Merisant, Latinoquímica, Ambiensa, Petroquímica Panamericana y Agrofina.

Plan Fines: la nueva "educación"

Previo al comienzo de las clases del segundo cuatrimestre, docentes del Plan Fines se presentaron a reclamar en sus oficinas de calle Colón. Algunos llevaban cinco meses sin cobrar -todo lo correspondiente al primer cuatrimestre- y aseguran no encontrar respuestas de ningún tipo.

Además, los profesores describieron pésimas condiciones de trabajo, con salones improvisados, sin calefacción ni pizarrones. Gremios como UDOCBA citaron al Fines como una "competencia desleal" para los trabajadores de la educación formal.

La organización de los docentes y la continuidad de las presentaciones lograron el pago de los haberes atrasados, aunque algunos damnificaron prefirieron prescindir del dictado de clases en el programa.

CABOT, inversiones y "reestructuración"

La planta de Larrabure fue paralizada por el Sindicato Único de Trabajadores del Negro de Humo. Trece despidos -más cuatro a comienzos de año- fueron el desencadenante. Algunos de los echados tenían más de treinta años de experiencia acumulada.

La compañía norteamericana con sede en Boston argumentó que la medida respondía a un contexto desfavorable que la obligaba a realizar una reestructuración a nivel global, que conllevaba la desvinculación de 300 empleados entre todas sus plantas.

Paradójicamente, meses antes los directivos de Cabot habían anunciado inversiones por 100 millones de pesos, en lo que sería la construcción de una nueva caldera y la creación de nuevas fuentes laborales.

Municipales, entre el cambio y la continuidad

De todos los trabajadores campanenses, es probable que los estatales sean los que hayan vivido la modificación de escenario laboral más drástica. Lo que para una entidad privada es una compraventa entre accionistas, para el Estado local significa el traspaso de una gestión política a otra, movimiento que refuerza sus cimbronazos si el color político es dispar.

El triunfo de Cambiemos configuró este panorama y los municipales afrontaron el primer cambio de partido político en la conducción desde la victoria de Varela sobre Dellepiane. Esta circunstancia "le aflojó el cinturón" al ejecutivo saliente a la hora de negociar un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo con el sindicato, el cual reglamentaba la ley provincial 14.656, estimaba importantes actualizaciones de sueldos y la efectivización de numerosos contratados.

Para el gobierno electo significaba hipotecar gran aparte de su capacidad administrativa. Se pusieron especiales reparos en determinados "privilegios" que el convenio guardaba para el sindicato y que el abellismo consideraba desmedidos.

Tras jornadas enteras de discusiones, el proyecto fue aprobado en el Concejo Deliberante por unanimidad, en una sesión caliente que tuvo su secuela al jueves siguiente, cuando debido a una "omisión" se tuvo que discutir el pago retroactivo de haberes.

Adelantándose a nuevos conflictos, el intendente anunció el miércoles un bono extra de $2.500 para los empleados de la Municipalidad, quienes continuarán en funciones con condiciones laborales incomparables a las que arrastraron hasta noviembre.

Tenaris, "un negocio cíclico"

Así lo definía el CEO de la siderúrgica y presidente de Techint, Paolo Rocca, tras el homenaje a los empleados fallecidos en el cementerio local el mes pasado. La caída del precio del petróleo -que pasó de los 110 a menos de 40 dólares en 365 días- golpeó durísimo a la compañía más poderosa y tradicional de Campana.

Después de un era de expansión y crecimiento, en abril la empresa y la Unión Obrera Metalúrgica firmaron el primer acta-acuerdo de suspensiones, válido por seis meses, a través del cual los trabajadores seguían vinculados pero a cambio del 80% de sus salarios.

Paralelamente, Tenaris emprendió una fortísima reducción de contratados y de personal fuera de convenio. Las "reestructuraciones" no se limitaron a Argentina: en Estados Unidos el holding clausuró plantas enteras.

En octubre, las negociaciones por la renovación del convenio fueron más duras y solo se acordó su extensión por dos meses. Efectivamente, la situación explotó la semana pasada, cuando imprevistamente Tenaris envió 189 telegramas de despidos, al no aceptarse por aparte del gremio suspensiones con 60% de sueldos.

Reunidos en la mesa del Ministerio de Trabajo de Nación, directivos y sindicalistas pudieron dialogar y convenir la reincorporación de todos los despedidos y el regreso en vigencia del acta tal como estaba, es decir con solo una reducción del 20% en salarios y con validez por 6 meses.

Sin embargo, trabajadores "autoconvocados" acusan a la UOM de haber hecho "un mal negocio" al haber avalado la "flexibilización laboral" de los reincorporados, quienes integran ahora un "pool de servicio" donde se los destina a efectuar las tareas de contratistas prescindidos durante el 2015.


El último conflicto del año fue el de Tenaris y los 189 despedidos y reincorporados.


El último conflicto del año fue el de Tenaris y los 189 despedidos y reincorporados, que resultó con un final acordado entre la empresa y la Unión Obrera Metalúrgica, luego que obreros y familiares marcharan por la ciudad.


Comerciantes, el último eslabón

Menos plata en los bolsillos, poco dinero para gastar. La ecuación es sencilla y el perjudicado, previsible: los comerciantes han tenido un 2015 de vacas flacas. Los locales en alquiler se suceden en la Mitre y en la Rocca, en una época en que las ventas no logran compensar las cuentas a la hora de abonar pagos mensuales de hasta 30 mil pesos.

La CUCEI llegó a explicar que "no tienen la suficiente cantidad de ventas para sostener sus negocios: se aumentan los alquileres, pero la venta no crece".

La Rocca peatonal de alguna manera respondió a esta necesidad de convocar a los compradores campanenses a gastar su dinero en la ciudad. Plata que la inestabilidad laboral del año que se va ha hecho escasear una vez más.


En Rhasa, solo dos de los treinta despedidos fueron reincorporados a sus puestos.


Quipro llegó a cerrar sus puertas durante algunos días.


Municipales se "plataron" ante el gobierno electo.

 

Se va un 2015 cargado de conflictos laborales
Click en el botón para publicar una interacción con la noticia:

Te puede interesar



COMUNIDAD LAD:
#Ahora
@LADdigital
#CampaBA
#VillaDalmine
ECOSISTEMA LAD:
LAD.fm
CampanaINFO.com
Radios locales
Sociales de LAD
WEBS AMIGAS:
Fabiana Daversa
Clasificados Campana
Publicidad Local
Semanario del Pescador
CIUDAD CAMPANA:
Campana.gov.ar
@CampanaGov
Listas Twitter
Portal de Campana
 
Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-423631 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-